Masajes relajantes corporales

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Es ampliamente conocido el impacto que puede tener el estrés en la salud humana. La tensión diaria y nuestra respuesta a las distintas situaciones límites afecta no solo la mente, sino también el cuerpo, causando fatigas, ansiedades, miedos, dolores de cabeza, insomnio y pérdida del apetito, entre otros trastornos.

Los masajes corporales son una vía excelente para eliminar esa tensión que se acumula en los músculos y puede provocar síntomas incluso más severos. Al hacer que los latidos del corazón se estabilicen y se reduzca la presión arterial, consiguen que la mente se relaje similar a las prácticas yogas. Así que luego de una sesión de masajes la persona se siente mejor física y mentalmente.

¿Cómo lograr masajes corporales de relajación profunda?

Condiciones

Los masajes relajantes en el cuerpo requieren una hora de trabajo, pero pueden tardar media hora si el masajista se concentra en las áreas de tensión mayor. Aun así, mientras más se repiten los masajes, mejor se siente el organismo. Se recomienda que dure lo máximo posible.

También debe haber un ambiente muy relajante, propicio a la actividad que se va a realizar. La habitación debe estar ligeramente iluminada, ser cálida y tranquila. El masajista debe utilizar almohadas, sábanas y aceites esenciales. Otros elementos como los inciensos, las velas aromáticas o la música instrumental suave pueden favorecer el proceso.

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Pasos

En los pasos 1, 2 y 3 la persona debe estar acostada boca abajo; en el 4, boca arriba.

  1. Comienza desde las piernas dando golpes firmes por pantorrillas, muslos y glúteos, a ambos lados, hasta llegar a la parte superior de los hombros. Igualmente debes golpetear los brazos hasta alcanzar las palmas de las manos. Repite estas acciones. Luego haz masajes circulares en las dos piernas en ambos sentidos del reloj.
     
  2. Primero distensiona la espalda: pon las dos palmas en la columna vertebral y ve tirando de las manos en direcciones opuestas de modo que una termine en el cóccix y la otra en la nuca. La idea es estirar las áreas no presionar sobre ellas. Repite. Emplea mucho tiempo dando masajes, pellizcos y apretones en la carne con los dedos de las manos, a lo largo de la espalda, evitando las áreas óseas.
     
  3. Golpetea ligeramente desde la mitad hasta la parte superior de la espalda, sin tocar los riñones ni la columna. Ahora el paciente debe voltearse boca arriba; cubre su parte superior. Coloca las palmas sobre cada pie, con los dedos hacia arriba y da masajes firmes desde los tobillos hasta las rodillas. Repite los golpeteos desde la rodilla hasta los muslos con cierta presión. Entonces coloca los pulgares a los lados de los muslos y fricciona.
     
  4. Repite el mismo masaje que hiciste con la persona boca abajo pero ahora boca arriba y haciendo presión con las palmas en las articulaciones que unen los brazos y el pecho y contando hasta 10. Aprieta al conteo de 5 bíceps, codos, muñecas y palmas. Entonces, con las palmas del paciente hacia abajo, toma con una mano el antebrazo. La otra colócala en la muñeca y empuja suavemente hacia el hombro. Repetir varias veces en los dos brazos.
     
  5. Cubre el cuerpo para darle calor. Da masajes en una mano y presiona un poco con tu mano derecha para estirarla hacia atrás. Sostenla al conteo de 6, entonces relájate. Vuelve la palma del paciente hacia arriba y colócala en tu mano derecha. Golpetea firmemente desde la muñeca hasta los dedos. También sujeta cada dedo entre tu pulgar y tu índice y aplica movimientos como de un sacacorchos. Repite los mismos masajes en la otra mano.
     
  6. Es hora de trabajar las piernas. Da masajes en la planta de los pies, pequeños golpecitos y movimientos circulares. Empareda los pies con tus dos palmas y hala firmemente. Repite esta actividad varias veces en ambas piernas. Toma cada dedo entre tu pulgar y el índice y realiza movimientos circulares.
     
  7. Cubre todo el cuerpo y ve hasta la cabeza. Coloca una mano entre los omóplatos y tira firmemente del cuello hacia la base del cráneo. Repite con la otra mano con golpeteos que fluyan. Entonces con las palmas planas golpetea desde los brazos hasta el cuello en ambos lados.
     
  8. Une y curva los dedos en forma convexa y golpetea los lados del cuello. Coloca las palmas encima de los hombros y presiona hacia abajo. Sostén al conteo de 15, entonces relaja. Utiliza los pulgares para hacer movimientos circulares en las sienes por dos minutos. Con las palmas da masajes desde las cejas hasta la coronilla. Con los dedos rígidos presiona en el cuero cabelludo y realiza pequeños círculos por toda la cabeza. Al final coloca tu mano izquierda sobre la nuca y la derecha en la frente. Presiona firmemente con ambas manos al conteo de 10. Relaja y repite.

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Recibir masajes relajantes corporales con regularidad elimina para siempre la tensión y hace que las personas estén saludables y felices por el resto de sus vidas.

Si te interesa el tema te invitamos a leer además Tipos de masajes corporales y Masaje corporal relajante.

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