Rico y beneficioso té de salvia

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El término Salvia proviene de la palabra latina “salvare”, que significa “curar”. En la antigüedad se utilizaban las especies de Salvia puesto que servía para curar más de sesenta diversas dolencias que van de dolores a la epilepsia, y tratar principalmente resfríos, bronquitis, tuberculosis, hemorragias, etc.

Son esas plantas las que vale la pena tener en nuestra casa por sus múltiples propiedades y porque vienen con facilidad, no requiriendo muchos cuidados.

Esta planta crece espontáneamente en toda Europa meridional. En España abunda en los lugares pedregosos del interior y en terrenos sub-montañosos, y por lo general la salvia se cultiva en huertos y jardines por la diversidad de usos que ofrece en la cocina o con fines comerciales.

En fitoterapia se usan las hojas y flores de salvia. Las hojas deben ser recogidas poco antes de la floración porque es el momento en el que presentan mayor contenido en  principios activos. Sus hojas son ricas en un aceite esencial que confiere a la salvia propiedades carminativas, de tónico estomacal, anti-sudorífico, y en mujeres aumenta, anticipa o provoca el flujo menstrual. La salvia es esencialmente eficaz frente a dispepsias, gastralgias y otros trastornos digestivos.

Ingredientes para la preparación del té de salvia:
• 5 o 6 hojas de salvia.
• 330 cc. de agua

Elaboración:
Para preparar esta infusión se dejan las hojas de salvia durante 10 o 15 minutos en una taza de agua hirviendo, luego se cuela y se recomienda que sea tomado caliente e inmediatamente después de las comidas sustituyendo el café.

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