El valor nutricional de los girasoles

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Enviado por: Carlos Dan

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Una de las flores más bellas a mi gusto son los girasoles. Su estética evidente y su naturaleza que las hace crecer hasta los dos metros de altura le confieren una belleza digna de ser envidiada por otras flores; sin embargo, lo más fascinante de ella es su  actividad en relación al ciclo de rotación solar, pues durante el día la posición de la flor va siempre siguiendo al sol, comenzando el día apuntando hacia el naciente y quedando instalada en el poniente al final del día.

Pero además de estas interesantes características, los girasoles poseen un valor extra si las observamos desde el punto de vista fitoterapéutico y nutricional. Su aceite y semillas son famosos no sólo por ser baratos y accesibles, sino que también por suponer una serie de importantes beneficios para nuestro cuerpo.

Al tener muchos ácidos grasos insaturados, los productos del girasol son ideales para hacer descender el colesterol. Las semillas son siempre indicadas en dietas de este tipo, pues administradas de forma correcta se consigue descender los niveles de colesterol malo en la sangre.

El aceite de girasol es muy recomendable por las características que comparte con las semillas, y además por ser mucho más barato que aceites similares, como puede ser el de oliva por ejemplo. Sin embargo, si cocinas con él se recomienda no recalentarlo mucho, pues pueden formarse sustancias nocivas que no sólo arruinarán el sabor de tus comidas, sino que también pueden suponer un riesgo.

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